Información sobre el cáncer: Cuidados personales durante el tratamiento de radioterapia

Estas recomendaciones son generales y ante cualquier duda consulte con su médico.

Régimen de vida:

- Descanse lo que necesite, procure pasear media hora cada día.

- Hable, comuníquese con su familia, amigos y personal sanitario que le cuidan, solo podrán ayudarle si le indica que problema tiene. El silencio y el aislamiento son sus peores enemigos porque llevan hacia la ansiedad, depresión y el miedo.

- Para acudir al tratamiento de radioterapia diariamente, podrá utilizar su propio vehículo, salvo en el caso de que presente un proceso que le produzca incapacidad física o psíquica para realizar dicha actividad o si tiene dudas sobre su capacidad. En dichos casos se le buscará un medio alternativo.

- Necesariamente no debe limitar su actividad, y ésta dependerá de que tenga efectos secundarios y de la severidad de éstos. Podrá seguir trabajando si quiere, pero de le recomienda que baje el ritmo ya que el estrés produce fatiga. Debe realizar las cosas, trabajo u ocio, mientras disfrute sin cansarse demasiado, aunque sí debe limitar aquellas actividades que puedan irritar la zona que está siendo tratada.

- Tanto el hombre como la mujer deben utilizar medios anticonceptivos, durante y después del tratamiento.

- Vigile semanalmente su peso, y como regla general no es necesario que vaya en ayunas para recibir su sesión diaria de radioterapia.

- Mantenga una alimentación equilibrada.

Alimentación

Su dieta es una parte fundamental en el tratamiento del cáncer. Una dieta equilibrada es siempre vital para que su organismo funcione correctamente. Ayuda a mantenerle fuerte, a tolerar mejor los efectos secundarios derivados de los tratamientos, previniendo la aparición de lesiones en determinados tejidos y facilitando la reconstrucción de aquellos que se han lesionado por el tratamiento.

Una buena forma de llevar una alimentación equilibrada, es comer de forma variada, combinando todo tipo de alimentos. Frutas y verduras que aportan vitaminas, fibra y minerales. Proteínas que son fundamentales ya que permiten al organismo recuperarse más fácilmente y luchar contra las infecciones. Cereales que aportan una gran cantidad de carbohidratos y son una magnífica fuente de energía para el organismo. Leche y derivados, aportan vitaminas, minerales y son un alimento muy rico en energía, proteínas y la mejor fuente de calcio.

Tiene que tener en cuenta que su dieta durante el tratamiento puede variar ya que, por ejemplo si el tratamiento le causa diarreas, probablemente tendrá que restringir la ingesta de alimentos ricos en fibra, como fruta, verduras y cereales.

Pérdida de apetito o anorexia

La pérdida de apetito es uno de los efectos secundarios más frecuentes en el enfermo oncológico. Hay muchas causas que pueden producir los problemas con la comida y la digestión de los alimentos: tratamientos contra el cáncer, ingesta de medicación, estrés emocional, preocupación, dolor, diarrea, mucositis o inflamación de las mucosas de la boca, esofagitis o inflamación de las mucosas del esófago, pérdida del gusto, disminución de la saliva, el propio cáncer en estadios avanzados y la forma de los alimentos.

Es muy importante mantener el peso durante la radioterapia. Mantener una dieta equilibrada y suficiente le ayudará a afrontar mejor los efectos secundarios del tratamiento.

Se recomienda lo siguiente:

- Comer cuando se tenga hambre, aunque no sea la hora de comer.

- Hacer varias comidas al día, además de las tres principales habituales.

- Generalmente no es recomendable poner gran variedad de alimentos para elegir, y es preferible emplear platos pequeños.

- Son preferibles las comidas ricas en proteínas (queso, leche entera, huevos, pescado, carne) y en calorías (frutos secos, queso cremoso, mantequilla, miel, azúcar, helados), ya que con poco esfuerzo obtiene mas energía.

- Evitar los productos “light”.

- Evitar injerir líquidos durante las comidas para disminuir la saciedad precoz, excepto para la boca seca y para la dificultad para tragar.

- Comer en los períodos del día en los que usted se encuentre mejor (generalmente por las mañanas).

- Estimular el apetito realizando ejercicios ligeros.

- Es preferible que las comidas estén templadas o frías.

- Evitar aromas fuertes que pueden resultar desagradables.

- Comer en un ambiente acogedor y confortable que ayude a sentirse bien mientras come.

- Variar la dieta y utilizar nuevas recetas.

- Si le gusta comer en compañía intente comer con la familia, amigos, o ponga la radio o la televisión.

- Cuando se sienta lleno, congele la comida para poder utilizarla posteriormente.

- Tenga a mano siempre algo que comer por si siente hambre.

- Deje que alguien cocine por usted e indique qué es lo que más le gusta.

- Si sólo puede comer pequeñas cantidades de comida, incremente las calorías añadiendo mantequilla o margarina, si le gusta el sabor.

- Mezcle las sopas con nata o con leche, en vez de utilizar agua.

- Beber batidos o suplementos líquidos entre las comidas.

- Añadir nata o salsa de queso a las verduras favoritas.

- Evitar ciertas bebidas gaseosas que pueden provocarle saciedad.

- Evite las carnes rojas y coma más pollo, pescado, pavo… etc.

- Para los pacientes que pueden beber líquidos en cantidad pero no sólidos, añadir a los líquidos leche en polvo, yogurt, miel o suplementos líquidos preparados.

- Si a pesar de todo, usted no es capaz de ingerir las calorías y proteínas diarias necesarias habrá que complementar su dieta con suplementos comerciales disponibles en líquidos, pudín con varios sabores que le será prescrito por su médico.

Fatiga o cansancio

Durante la radioterapia, el cuerpo utiliza mucha energía en curarse a sí mismo. El cansancio suele aparecer después de una semana de tratamiento, y va desapareciendo gradualmente tras el fin del tratamiento. Se recomienda:

- Que mantenga los horarios regulares de sueño y descanso.

- No intente hacer demasiadas cosas durante el tratamiento, descanse cuando esté cansado, antes y después de la radioterapia.

- No se obligue a hacer todas las cosas que normalmente hacía antes de dicho tratamiento y si está cansado limite sus actividades y utilice su tiempo libre de una forma tranquila.

- Si desea seguir trabajando a pleno rendimiento, puede continuar, pero los tratamientos diarios consumen tiempo lo cual puede aumentar su estrés, y por tanto su fatiga.

- Es una buena idea contar con la familia y amigos para que le ayuden en las tareas de la casa, hacer la compra, cuidado de los niños, limpieza de la casa o conducir.

- Procure llevar una dieta equilibrada, y una ingesta de líquidos de al menos 2 litros al día.

Cuidados con la piel

La mayoría de los pacientes no experimentan reacciones significativas en la piel durante la radioterapia y si ésta aparece afectará exclusivamente a la zona irradiada. en general, los cambios en la piel aparecen con un periodo de latencia de 2 a 3 semanas y con diferentes grados.

Con el fin de evitar dichos efectos se recomienda lo siguiente:

- Ser cuidadososo con la piel del área irradiada.

- Mantener la piel seca y expuesta al aire si es posible.

- Utilizar en la ducha agua caliente, permitiendo que corra sobre la zona y secarse con una toalla de algodón suave con un masaje y no restregarse.

- No utilizar ropa ajustada y preferiblemente de fibras naturales suaves como algodón o lino.

- No utilizar gomas, restregarse o rascarse la zona de tratamiento.

- Las mujeres deberán evitar sujetadores con gomas debajo del pecho.

- No utilizar esparadrapo en la zona de irradiación.

- Evitar calor y fríos extremos, bolsas de agua caliente o hielo.

- No usar polvos, cremas, perfumes, desodorantes, lociones, aceites o remedios caseros durante el tratamiento y varias semanas después, a menos que haya sido prescrito por su médico.

- La piel debe estar libre de cremas antes de la radioterapia ya que algunas de estas cremas pueden producir una capa que interfiera con la radioterapia y la cicatrización.

- Los hombres deben afeitarse con maquinilla eléctrica y no usar cremas para después del afeitado..

- Si la zona que se irradia es la zona de la cabeza, se producirá una pérdida de pelo del área irradiada despues de la 2ª o 3ª semana de tratamiento. Éste pelo crecerá o no, dependerá de la dosis total administrada (consulte con su médico).

- Evitar las exposiciones al sol en el área irradiada durante el tratamiento y al menos un año después.

- Utilizar cremas de protección solar factor 15 o superior, o ropas protectoras.

- Los pacientes traqueostomizados no deben utilizar no deben utilizar jersey de cuello alto, sino pañuelo de cuello poco ajustado.

- No utilizar desinfectantes, ni antisépticos, tipo mercromina, betadine o similares.

- Si recibe el tratamiento sobre la región pélvica o genital sea especialmente cuidadoso con su higiene intima. Emplee ropa interior amplia de algodón y si tiene picor o escozor tome baños de asientos con agua tibia y manzanilla (una o dos bolsas).

- Consulte cualquier duda sobre su tratamiento, la medicación que precise o la aparición de síntomas inesperados.

- Una vez finalizada la radioterapia, y en lo sucesivo, utilice cremas de protección solar factor 15 o superior. También es conveniente que mantenga hidratada la piel con cremas y productos especiales para pieles secas.

Inflamación de boca y garganta

La inflamación de la boca y garganta suele ser un efecto secundario frecuente cuando se irradia la zona de la cabeza y el cuello.
Cuando se irradia la cabeza y el cuello se debe tener especial cuidado, con los dientes, las encías, la boca y la garganta.

Se recomienda:

- Ingerir preferiblemente comidas blandas como purés, quesos, yogures, frutas (melón, peras, plátanos…).

- Evitar cualquier comida que pueda irritar las mucosas, como el zumo de naranja y limón, alimentos muy aderezados o salados, o alientos duros como el pan tostado o galletas.

- Cortar las comidas en trozos muy pequeños.

- Procurar tomar los alimentos fríos o a temperatura ambiente, ya que el calor puede irritar aún más las mucosas.

- Realizar enjuagues con agua o manzanilla con frecuencia para evitar el acumulo de comida y el mal sabor de boca.

- No fumar, mascar tabaco ni beber alcohol.

- Evitar los dulces para disminuir las caries.

- Lavarse la boca y los dientes a menudo.

- No usar enjuagues que puedan tener alcohol.

- Hacer enjuagues con manzanilla.

- Acudir al dentista antes de iniciar la radioterapia para un examen completo lo antes posible, ya que son necesarios unos 15 a 30 días previos al comienzo del tratamiento para permitir la curación de las encías.

- Comenzar cuanto antes con el programa de higiene oral que además debe continuar tras el tratamiento, y que consiste en cepillado de los dientes, de la porción gingival y del surco periodontal con un cepillo blando después de las comidas y al menos una vez al día.

- Utilizar pasta de dientes con flúor que no contenga abrasivos.

- Utilizar hilo dental especialmente si se utilizaba antes de la enfermedad.

- Utilizar después del cepillado soluciones o tabletas para detectar placa dental.

- Enjuagarse la boca con una solución salina, bicarbonato, o con una solución salina más bicarbonato de sodio cada dos o cuatro horas (1/2 cucharadita de té de sal en un litro de agua) o según dolor.

- Aplicar flúor regularmente (gel neutro de fluoruro de sodio a 1,1% o de fluoruro estañoso, al 0,4%) con el cepillo durante uno o dos minutos.

- Enjuagarse la boca una vez al día o según prescripción del dentista; puede también enjuagarse con antimicrobianos tópicos, como el “tamtum verde” uno o dos minutos, de 2 a 4 veces al día según la severidad de la enfermedad periodontal.

- No extracciones dentarias en los dos años posteriores a la irradiación y siempre con protección antibiótica y cierre de la encía.

- Si se utiliza prótesis dentales, utilizarla lo menos posible, solo a la hora de comer, limpiarla dos veces al día, dejarla en soluciones antimicrobianas cuando no se utilice.

Alteraciones en el gusto

La alteración en el gusto, suele aparecer a partir de la segunda semana del inicio de la radioterapia cuando ésta de administra sobre el área de la cabeza y el cuello. El gusto se puede ver alterado, puede aparecer un sabor metálico en la boca o una disminución del gusto para determinadas comidas. Estas alteraciones se perciben más con comidas ricas en proteínas principalmente con la carne.

Se recomienda:

- Preparar las comidas con buen aspecto y con olor agradable.

- Sustituir la carne roja por pollo, pescado, huevos, pavo, ya que no poseen un olor tan intenso.

- En caso de sabor metálico es preferible utilizar cubiertos de plástico.

- Servir las comidas a temperatura ambiente.

- Realizar enjuagues antes de comer.

Boca seca y dificultad al tragar o distagia

La boca seca es un efecto secundario de la radioterapia sobre el área de la cabeza y el cuello (glándulas salivales), que ocasiona una disminución de la producción y calidad de la saliva. Aparece después de dos semanas de tratamiento y empeora con la adicción de quimioterapia y los tratamientos médicos. El aumento de la viscosidad de la saliva así como la disminución del flujo salivar conllevan a la aparición de problemas con la masticación, la deglución, del habla y la aparición de caries.

Se recomienda:

- Pasar las comidas por la licuadora, los purés son más fáciles de tragar.

- Ingerir comidas caldosas, suaves y con salsas, no especiadas.

- Beber agua muy frecuentemente para facilitar la deglución.

- Evitar comidas irritantes.

- Evitar alimentos con alto contenido en azúcar, ya que pueden conllevar a un aumento de las caries.

- Mascar chicles sin azúcar o trozos de fruta como piña o naranja, pueden ayudar a producir más saliva.

- Mantener los labios hidratados.

- Mantener una buena higiene dental ya que la falta de saliva favorece la aparición de las caries.

- No usar enjuagues que puedan contener alcohol.

Náuseas y vómitos

Las náuseas y vómitos son síntomas frecuentes cuando se irradia a los pacientes en el área del abdomen superior.

Cuando aparezcan deben consultar con su médico para que les prescriba el tratamiento adecuado con el fin de prevenir la aparición de dichos síntomas.

Si aparecen náuseas se recomienda:

- Comer pequeñas cantidades 5 o 6 veces al día.

- Evitar olores que puedan desagradarle.

- Comer comidas a temperatura ambiente o frescas ya que las comidas calientes puede favorecer la aparición de náuseas

- Tomar alimentos blandos de fácil digestión y evitar las comidas grasientas, fritas o sazonadas o con olores fuertes.

- Beber líquidos fríos a pequeños sorbitos a lo largo del día salvo a la hora de las comidas ya que favorece la sensación de llenado o hinchazón abdominal.

- Descansar después de las comidas preferiblemente sentados al menos durante una hora. No ingerir comidas 2 horas antes de acudir al hospital para recibir el tratamiento.

- Consultar siempre con el médico en caso de persistencia de náuseas que no se controlen con la medicación pautada.

Si aparecen vómitos se recomienda:

- Dieta absoluta, bebiendo agua fresca a pequeños sorbos, cada 10-15 minutos. Si no se tolera el agua consultar con su médico pues existe riesgo de deshidratación.

- Si se toleran los líquidos, aumentar progresivamente la cantidad de los líquidos que se ingieran.

- Tras 24 horas sin vómitos iniciar una dieta suave, blanda, especialmente con alimentos cocidos.

Diarrea

La diarrea también es un síntoma frecuente cuando se recibe radioterapia, bien sobre la pelvis o el abdomen. Se deben evitar los siguientes alimentos, leche o productos de la leche, excepto el yogurt, pan integral y cereales, nueces pipas y coco, alimentos fritos y con grasa, fruta fresca y zumos de fruta, vegetales, palomitas, patatas y pan salado, hierbas y especias, chocolate, café, té. bebidas ligeras con gas y cafeína, tabaco.

Se recomienda:

- Tomar los alimentos a temperatura ambiente y comer poca cantidad y varias veces al día.

- Beber 3 litros de líquidos al día, preferiblemente limonada alcalina (zumo de agua de limón, una cucharada de azúcar, una pizca de sal y bicarbonato), para prevenir la pérdida de líquidos y minerales.

- Añadir nuez moscada a los alimentos ya que ayuda a disminuir los movimientos intestinales.

- Comenzar una dieta baja en fibra desde el primer día del tratamiento y seguir una dieta astringente: arroz, pollo, pavo o pescado cocido o a la plancha, plátanos, manzanas asadas, zumo de manzana, zanahoria cocida o en puré, pan blanco y pan tostado, pastas, patatas asadas, cocidas o en purés, quesos sin lactosa, huevos y yogurt desnatado.

- Evitar las bebidas y alimentos que producen gases (guisantes, col, coliflor, repollo… y bebidas gaseosas).

- Eliminar alimentos fritos y sin grasa.

Prevención del linfedema del brazo

Las mujeres que han sido sometidas a una extirpación de los ganglios linfáticos de la axila, durante la cirugía de un tumor de mama, pueden notar que el brazo del mismo lado de la intervención, sufre algunos cambios como, pérdida de movilidad, hinchazón e incluso dolor. Es una consecuencia de la intervención y se denomina linfedema o edema linfático.

Para reducir estas molestias se deben tomar algunas precauciones:

- Tener especial cuidado y evitar en este brazo, infecciones, quemaduras y heridas. Junto a ellos la higiene ocupa un lugar determinante, así como evitar pequeños accidentes o pinchazos.

- Evitar los traumatismos con objetos como, cuchillos o agujas y los esfuerzos o ejercicios físicos intensos.

- No limpiar cristales o ventanas que le obliguen a permanecer mucho tiempo con el brazo elevado.

- Evitar llevar maletas o paquetes pesados.

- Evitar el frío o calor excesivo y no usar agua excesivamente caliente en la ducha o lavado.

- Los sujetadores no deberán apretar a nivel del pecho ni los hombros.

- No utilizar productos cosméticos irritantes o que produzcan reacciones alérgicas.

- Utilizar ropa amplia de fibras naturales y que no opriman ni el brazo ni el hombro.

- Evitar saunas y baños de sol.

- Proteger los brazos y hombros del calor del secador de pelo.

- No utilizar cuchillas para la depilación de las axilas.

- No utilizar en el brazo operado reloj o joyas que le opriman.

- Por las noches, intenta mantener el brazo hinchado, ligeramente elevado.

- La natación constituye un deporte completo que puede practicar, no es conveniente en cambio ni el esquí ni el tenis.

- Si practicas algún deporte, evitar esfuerzos prolongados e intensos.

- Evitar en el brazo hinchado inyecciones intravenosas, subcutáneas e intramusculares, extracciones de sangre y agujas de acupuntura.

- Es aconsejable el uso de manguitas elásticas. Estas manguitas cubren desde la muñeca hasta el hombro, ejerciendo sobre el brazo una compresión que aliviará las molestias.

Por otro lado para impedir que el lindefema empeore, pasando un tiempo tras la intervención, tu médico decidirá si es aconsejable que se someta a alguna sesión de masaje linfático. Estos masajes intentan reconducir la circulación linfática por otras vías alternativas, para que los tejidos afectados se vacíen y disminuya la acumulación de líquidos, reduciendo así la hinchazón, el dolor, y mejorando la movilidad.

Entre sesión y sesión de masaje y para mantener la mejoría conseguida, debes realizar en casa algún ejercicio de los que expondremos a continuación.

Ejercicios para el lindefema

Haz solo los ejercicios que puedas, repítalos de 3 a 5 veces seguidas. Las personas entrenadas podrán practicarlos hasta 10 veces. De vez en cuando respirar lenta y profundamente e informe a su médico sobre la realización de estos ejercicios.

Ejercicio 1.- Coje con la mano una pelota blanda de goma apretándola y soltándola alternativamente.

Ejercicio 2.- Levanta los hombros hacia las orejas, intentando aproximar los omóplatos y deja caer los hombros. Descansa y comienza de nuevo.

Ejercicio 3.- Mantente de pie, erguida, con los pies un pocoseparados, el estómago metido, la espalda recta, los hombros a la misma altura y la cabeza alta.

Ejercicio 4.- Ata una cuerda de dos metros a un picaporte de una puerta. Ponte frente a la puerta a 1,5 metros de ellacon la espalda en posición recta, toma la cuerda con la mano intervenida y apoya la otra mano sobre la cadera. Estira la mano del brazo operado hacia delante sin doblar el codo ni la muñeca, gira las cuerdas, primero en pequeños círculos e ir ampliándolos hasta conseguir un circulo lo más grande posible. Descansa y repite el ejercicio cambiando regularmente la dirección de los círculos. De vez en cuando practica este ejercicio con el otro brazo.

Ejercicio 5.- Con la misma cuerda pásala por encima de un puerta abierta, toma cada una de las puntas de la cuerda en cada mano y haz un movimiento de vaivén deslizando la cuerda arriba y debajo de la puerta y estirando los brazos, todo lo que puedas de un lado a otro. Descanse y vuelva a empezar.

Ejercicio 6.- Coge un libro pequeño o algo parecido y realiza movimientos de balanceo con los brazos:

- Balancea el brazo que lleva el peso de adelante hacia atrás ampliando primero poco a poco el radio del movimiento y luego disminuyéndolo. Descansa.

- Balancea el mismo brazo hacia fuera, ampliando primero poco a poco el radio del movimiento y luego disminuyéndolo. Descansa.

- Comienza moviendo el brazo haciendo pequeños círculos que se irán ampliándose poco a poco. Haz estos círculos con el brazo hacia delante y hacia atrás. Descansa.

Ejercicio 7.- Junta las dos manos delante de tu cuerpo y endereza los codos. Levanta los brazos lo más alto que puedas por encima de tu cabeza estírate y baja los brazos lentamente.

Ejercicio 8.- Junta las manos detrás del cuello y lleva los codos hacia delante, empuja los codos hacia atrás y hacia arriba lo más lejos que puedas.

Ejercicio 9.- Siéntate cerca de una mesa y apoya el brazo intervenido sobre una pila de libros o algo parecido y cepilla tu pelo manteniendo la cabeza erguida y luego poco a poco realiza el mismo ejercicio retirando los libros.

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